Hermosa Obligacion del Hombre: Orar y Amar Considérenlo, hijos mios, el tesoro del
hombre cristiano no esta en la tierra, sino en el cielo. Por esto nuestro
pensamiento debe estar siempre orientado hacia allí donde esta
nuestro tesoro. El hombre tiene un hermoso deber y obligación,
Orar y Amar. Si oran y aman, habrán hallado la felicidad en este
mundo. La oración no otra cosa que la unión con Dios. Todo
aquel que tiene corazón puro y unido a Dios experimenta en sí
mismo como una suavidad y dulzura que lo embriaga, se siente como rodeado
de una luz admirable. En ésta íntima unión, Dios
y el almo son como dos trozos de cera fundidos en uno solo, que ya nadie
puede separar. Es algo muy hermoso esta unión de Dios con su pobre
creatura; es una felicidad que supera nuestra comprensión. Nosotros
nos habíamos hecho indignos de orar, pero Dios, por su bondad,
nos ha permitido hablar con El. Nuestra oracióm es el incienso
que más le agrada. San Juan Maria Vianey |